Es la primera duda de casi todas las familias: «¿tendrá mi hijo suficiente nivel de inglés para estudiar en Irlanda?». Es una preocupación lógica. Y la respuesta suele ser más tranquilizadora de lo que parece.
El nivel orientativo según el itinerario
El punto de partida recomendado varía según el programa. En los itinerarios de Secundaria y Bachillerato, el nivel orientativo de acceso suele ser un B1. En Grado Medio y Grado Superior, un B2. Son referencias orientativas: lo importante es que el alumno pueda seguir las clases y desenvolverse en el día a día con seguridad.
Por qué el inglés mejora tan rápido cuando se usa a diario
En Irlanda el inglés deja de ser una asignatura y se convierte en la lengua con la que el alumno estudia, hace amigos, participa en proyectos y resuelve su vida cotidiana. Esa inmersión continua hace que la soltura y la confianza crezcan mucho más deprisa que en una clase tradicional. La mayoría de las familias se sorprende del cambio en pocos meses.
Qué ocurre si el nivel todavía no es suficiente
Si el inglés aún no está en el punto adecuado, no es un obstáculo definitivo. Orientamos a la familia sobre si conviene una preparación previa antes de incorporarse al programa, para que el alumno llegue con la base necesaria para aprovechar la experiencia desde el primer día.
Cómo valoramos cada caso
Antes de confirmar la plaza hacemos una valoración del nivel y del perfil del alumno. No se trata de un examen para aprobar o suspender, sino de comprobar que puede estudiar y vivir en inglés con seguridad, y de orientar el mejor itinerario para su punto de partida.
El objetivo no es llegar hablando perfecto. Es vivir una experiencia que ayude al alumno a ganar confianza y a utilizar el inglés con naturalidad.
¿Hablamos de vuestro caso?
Cada alumno tiene un momento diferente. Si queréis, valoramos juntos si una experiencia internacional en Irlanda encaja con vuestro hijo o hija.
